viernes, 21 de octubre de 2011

Ladran....

Ladran, luego cabalgamos.

“Latrant et scitis estatint praetesquitantes estis”


Parece que el último post ha levantado alguna ampolla entre la antigua nobleza palusa. Que si prensa amarilla, que si usted no sabe con quién está hablando, que si yo estuve en el Padel ProTour del 67, que si no están hechas las cloacas para la boca de no se quien, que si patatin, que si patatán....

Alguno incluso al mas puro estilo dieciochoesesco nos ha lanzado el guante a la cara y ha dicho aquella famosa frase :

- Elige arma y padrino
- Nos vemos en la tapia del cementerio de Los Prunos
- El Viernes. A las 3 y media. No Faltes

Después de la primera cara de pasmo, vinieron las preocupaciones. Y donde busco yo un padrino a estas horas y con estos pelos. Nunca mejor dicho.

El caso es que los ladridos pueden convertirse en dentelladas.

Veremos.

Y es que vivimos en un tiempo de cambios. Y adaptarse a los cambios no es fácil.

A pesar de que nuestra especie ha llegado hasta aquí precisamente por saber adaptarse. Por saber sobrevivr en el desierto del Gobi y en el Polo Norte. En la selva amazónica y en la selva de la 42 con la 5ª avenida.

Es un tiempo en el que uno de los mayores bancos de estados unidos desaparece de un día para otro. Donde los negocios de la mayoría de los hombres más ricos del mundo no existían hace unos años. Alguien se acuerda ya de Kodak o Polaroid? Alguien se acuerda de que hubo un tiempo (no mucho) en que los móviles no existían?

Sin embargo a pesar de que los cambios se suceden a nuestro alrededor, hay quien no es capaz de aceptarlos. Hay quien todavía sigue buscando cabinas de teléfono por las calles.

En un mundo así hay quien se extraña todavía de que Ivan el Terrible se codee con naturalidad con los melenudos de paluso. De que Cesar y Older se vean las caras día sí y día también con los otrora cloaqueros. O de que Pitillín Skywalker merodee por la fosa y empiece a acariciar la sima de paluso y Felixorum le vaya a la zaga.

Son los negacionistas.

Son tipos que leen compulsivamente a Jorge Manrique. “Cualquier tiempo pasado fue mejor” . Los hemos visto en las pelis de Berlanga y en las novelas de Cervantes.

En cierta manera nos son simpáticos. Quizás porque todos tememos convertirnos antes o después en uno de ellos.

Pero aunque queramos convencernos de que el cambio es una característica de nuestro época, nada más lejos de la realidad. El cambio es el hermano invisible del tiempo.

Y sin darnos cuenta, cuando un día volvemos a mirar a nuestro alrededor, todo ha cambiado.

Javier Marías lo describe impecablemente en su último libro.

“El paso del tiempo exaspera y condensa cualquier tormenta aunque al principio no hubiera ni una nube en el horizonte. Uno ignora lo que el tiempo hará de nosotros con sus capas finas que se superponen indistinguibles, en qué es capaz de convertirnos. Avanza sigilosamente, día a día y hora a hora y paso a paso envenenado, no se hace notar en su subrepticia labor...” “Cada mañana aparece con su semblante tranquilizador e invariable, y nos asegura lo contrario de lo que está sucediendo: que todo esta bien y nada cambia, que todo es como ayer...”

Un día alguien se despierta y la novia, amiga, amante, mujer por la que se besó el suelo donde pisaba, no significa nada o incluso es un enemigo en manos de algún picapleitos. El padre venerable y venerado es alguien incomprensible. El hijo por el que tantas noches sin sueño se pasó, al que tantas veces tuvo que enseñar, al que tantas veces le vio tropezar y otras tantas veces tuvo que ayudar a levantarse, es un hombre o mujer con una vida separada, con un camino diferente al propio.

Un día alguien a quien mil veces se ganó sin despeinarse, a quien más de una vez le indicó cómo colocarse en la pista, cómo agarrar la pala, cómo golpear la bola, se encuentra con una melena mucho más larga, densa y suave que la propia.

Y ese día llega sin previo aviso.

Y es entonces cuándo uno debe mirarse al espejo y preguntarse qué debe hacer.

Yo de momento me voy a elegir padrino. Mañana es viernes y tengo una cita en la tapia de un cementerio...............

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Mi compañero y amigo maese Polo, sigue pensando que habrá que re-retaros, que ganasteis de churro, que las bolas de Mora que entraron a un centímetro de la pared podrían igualmente no haber entrado, que el blogero tiene una sartén en lugar de pala.
Aun así, la prudencia nos recomienda unas semanas de retiro y práctica antes de intentarlo de nuevo, pero no se nos olvida ....


Raf I Impavidus

Anónimo dijo...

Como siempre impecable
LA WEB PALUSO
IMPRESIONANTE

Anónimo dijo...

¿Se está jugando Fernando Polo el calificativo the Doggy?

Salazar Consulting Group dijo...

Genial!!!!
+1
Alta recomendación a la compra de acciones del blogero ;-)

 
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