miércoles, 19 de enero de 2011

Año Nuevo

Después de varios kilos de turrón he conseguido arrastrarme hasta las pistas y comenzar el año paluso.

El comienzo del año ha traído a las sobremesas de Chez Gargamel viejas polémicas.

Unos se siguen preguntando ( a estas alturas ¡!!) cómo funciona la puntuación pelo. Es como un dejá vû. Es el día de la marmota. Por un lado se encuentra generalmente un veterano participante del circuito y del otro la impávida figura de nuestro líder espiritual que soporta estoicamente cómo le preguntan por el momento en que alguien (ese “alguien” lógicamente es una figura retórica, puesto que claramente se refiere a él mismo , al fundador) explicará el funcionamiento de la asignación de puntos pelo. Este momento, no por ya a lo largo de los años, infinidad de veces visto, no deja de apasionarme. Es siempre fascinante, ver como Rafa, impertérrito, agarra una servilleta de papel y explica simple y detalladamente los componentes de la fórmula como si lo hiciera por primera vez. Pero lo más espeluznante es ver la cara del susodicho ante la relación de factores de corrección, probabilidad de victoria, valor del resultado del partido, diferencia en valor absoluto del pelo de cada uno de los jugadores, pelo ajustado…. Al principio el curioso pone cara de interesado. Cara que poco a poco va mutando en cara de pez hasta acabar transformada en cara de domingo a las 4 de la tarde en medio de una película de estrenos tv.

Otros siguen en busca del reto perdido y en vista de que ya parece un recurso demodé al que ni siquiera Felixorum recurre, plantean reglamentarlo al mas puro estilo estajanovista. Que si debe ser de obligatoria aceptación, que si los que no lo acepten sean deportados a algún gulag de la Siberia alopécica…. No parecen darse cuenta de que el reto fue un ardid inventado en los tabernáculos palusos una tarde de verano con el fin de poder organizar esporádicamente partidos entre amiguetes. Partidos que con la llegada de la estricta norma pelo eran improbables de producirse.

Y hay también en este comienzo de año quien pretende la remodelación de los estratos palusos para según dice, “adaptarlo” a los nuevos tiempos. Es cierto que la llegada la temporada pasada de un aluvión de nuevos jugadores, en su mayoría de alta alcurnia y larga crin, ha hecho que los otrora dueños y señores de las pistas, ahora lo sean menos. Y que otros que disfrutaban de cómodas estancias en las partes media altas del edificio paluso, ahora se vean obligados día sí , día no, a vérselas con elementos del inframundo. Pero yo me pregunto ¿no consistía en eso el venerado p-elo? ¿no era ese sistema de puntuación el santo grial que pondría todo el mundo en “su sitio”?. Parece que no. Parece que ahora que el sistema envía a algunos a franjas de puntuación “deshonrosas”, ya no gustan esos calificativos que tanta gracia hacían viéndolos en la distancia. A pesar de que es bien conocido que esta redacción ha sido siempre una firme defensora de las “cloacas” como una forma de ser y vivir el universo paluso, prometemos volver a revisar los estratos palusos y analizar si procede una nueva clasificación.

El año ha traído de vuelta otra vieja polémica. Parece que a alguna de las ultimísimas y recientes adquisiciones, todavía nadie les ha dicho que en un partido de pádel y mucho más en un partido paluso, juegan dos contra dos. Parece que nadie les ha dicho que no “está bien visto” eso de siempre lanzar la pelota , al más débil, o al que está lesionado, ni al que está enfermo, o al que tiene menos pelo, o a la chica…….. Por favor, esto es un club de amigos y sobre todo de damas y caballeros.

Sin embargo la llegada de la época navideña y el nuevo año, sí ha traído una relevante novedad.
Nuestro querido y nunca bien ponderado líder espiritual, Raf I, el impávido, continúa ausente de las pistas desde hace dos meses. Desde aquel lejano septiembre de 2007 deben de contarse con los dedos de las manos las jornadas en las que nuestro monarca no ha jugado.
Un sentimiento de orfandad recorre las pistas.
Es cierto que fiel a su profundo sentido del deber, a su espíritu de tutela sobre todos nosotros, sigue asistiendo a los escenarios de juego y tras las vallas, con su traje y corbata impolutos observa las incidencias del juego, repartiéndose con su acostumbrada ecuanimidad entre las diferentes pistas.

Pero el famoso síndrome de abstinencia paluso (SAP) está haciendo su aparición. Su mirada se ha ido languideciendo según han ido pasando las semanas. Alguna vez se le ve moviendo el brazo en la distancia mientras observa un partido, simulando un smash , lanzando un saque, devolviendo una bolea… son movimientos inconscientes que ejecuta cuando cree que nadie le ve. Parece que en la ofi de vez en cuando habla de palupresupuestos, paluobjetivos…., que por la noche ya se ha despertado alguna vez envuelto en sudores gritando ERREUNO, ERREUNO ¡!

Esperamos todos ansiosos su vuelta y confiamos en que supere el SAP y sobre todo que no caiga bajo la maldición 17S.
Un lunes 17 de Septiembre cuatro valientes, cuatro visionarios fundaron PALUSO. De ellos, al día de hoy, sólo uno, sigue en activo. Lesiones inverosímiles y misteriosos acontecimientos han ido haciéndolos desaparecer…….
 
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