Si alguien nos pregunta quién somos , normalmente comenzaríamos por un “me llamo fulanito de tal”, seguramente continuaríamos por un “trabajo en …” o “ soy ingeniero, médico, pintor, albañil o escritor…”. Dependiendo del contexto , añadiríamos si estamos casados o solteros o si tenemos hijos o no. Si esta pregunta se realiza en el extranjero, lo primero o segundo que diríamos sería casi con certeza “soy español” (claro, el pibe de córdoba y el tucumano dirían “ ehte , guau, so argentino che!”, “qué bueno que vinihte”… o similar).
Sin embargo Pablo debió de pensar el pasado 1 de Diciembre que ya no basta con eso. O sino qué pensaríais si en medio de un fiestón de recogida de un premio en Barcelona (Ondas) se te acerca un desconocido y te dice “Tú eres paluso, no?”. Claro que Javier puso cara de mafioso del padrino II y le susurro al oído “uno de los nuestrosssssssss”
Ahora uno ya no puede autodenominarse con aquellos de “blanco, español y heterosexual a ratos”. No ahora la presentación correcta sería “Me llamo Fulanito y … soy Paluso”.
Llegará un día en que muchos suspirarán por poder decir esa frase. De hecho ya está pasando. Parece ser que la lista de espera sigue aumentando y hay quien piensa ya en poner una cuota de admisión, mientras Rafa no sabe si reír o llorar de éxito…
Mientras tanto esta semana, entre el 14 y el 18 se ha celebrado el VI Master Padel Pro Tour en Madrid. Varios palusos han acudido y se percibían miradas y murmullos a su paso…. “Son palusosssss”.
Claro que los asistentes no daban tampoco crédito a los puntos inverosímiles que estuvieron disfrutando.
Claro que para murmullos, los que se pudieron oír el pasado 2 de Diciembre en la PPHPP (Post Post Halloween Paluso Party).
Y es que más que susurrarse los murmullos eran sonidos que fluían aquí y allá por todo el garito donde se celebró el acontecimiento.
Es lo que se ha terminado llamando “el misterio de las bolas chinas”
Los rumores surgieron a eso de las doce de la noche, cuando la exaltación de la amistad empezaba a atacar a algunas asistentes. El rumor se extendió como la pólvora. Se trataba de algo estrictamente deportivo. Lo último en técnicas de preparación para los partidos de algunas féminas es la utilización de las famosas “bolas chinas”.
Y no, no se trata de la nueva marca de bolas “made in china” que ha adquirido nuestro monarca para los partidos.
¿Se trata de una técnica que puede ser calificada de semi-dopaje?
¿Es discriminación positiva?
¿Es esa la razón de determinados gestos y sonidos?
¿Quiénes son las usuarias? ¿Sabrías distinguirlas? ¿Te atreves?
¿Es cierto que hay un mercado negro de “pelotas”?
¿Es cierto que hay una sociedad secreta de amantes de las bolas, creado al amparo de Paluso?
¿Qué relación hay entre esta sociedad y la autora del famoso best-seller “Sexo, mentiras y bolas de pádel”?
……
lunes, 19 de diciembre de 2011
martes, 6 de diciembre de 2011
De PAR a PP
No os asustéis. No os voy a hablar de política.
Por una vez y sin que sirva de precedente voy a hablar de mi. Y eso que hoy tendría un montón de temas para hablar. La fiestuki del pasado día 2 dio para que nuestros reporteros compartieran viandas, bebidas, aficiones y confidencias con lo más granado de la sociedad palusa.
Y claro, a partir de cierta hora y partir de cierto nivel de alcohol en sangre la vida es mucho mas….relajada. Pero todo esto será otra historia.
Como todos sabéis yo siempre he sido un cloaquero de pro. Un tipo que siempre me he movido en esa franja que va desde los milquini a los milseiscientos. Alguna vez tuve algún escarceo por encima o por debajo , pero siempre fueron flirteos pasajeros y transitorios.

Esta V temporada me está dando los mejores y los peores momentos.
Comencé la temporada muy gallito y fui escalando posiciones hasta mi máximo histórico (1.650), para inmediatamente lanzarme en picado por el despeñaperros de la clasificación y actualmente ya me he dejado más de 160 puntos en apenas un mes y me acerco peligrosamente a mi mínimo histórico de 1.453 puntos que tenía cuando comencé mi andadura palusa allá por Mayo de 2008. Casi ná.
Pero lo peor no son los puntos perdidos. No. Lo peor son las miradas.
Al principio fue el descojone. “Que te creías” “Pero tú que hacías ahí arriba….” .
Después fue la típica coña. “ Te ha mirado un tuerto” “Relájate y disfruta” “Has vuelto a casa" "Qué? Sufriendo la teoría del Agujero Negro que todo lo succiona…..”.
Este Lunes es cuando me he empezado a preocupar al llegar a chez Gargamel. No había coñas. No había risas. Por no haber, no había ni preguntas. A lo más, algún signo con la cabeza y miradas condescendientes.
Una ruina.
Y lo peor del caso es que además no tengo a qué ni a quién echarle la culpa. Lo cual ayudaría un poco. El partido del lunes fue un partido divertido, con viejos conocidos de toda la vida palusa y mi pareja, Cesar, se portó como un campeón.
Y es entonces cuando lo ví claro. No tengo mal de ojo. No estoy obsesionado con la puntuación. No tengo la pala medio rota y desgastada. No estoy fuera de forma porque haya dejado de correr. No tengo stress. Las zapatillas no las tengo rotas. No tiene nada que ver que haya dejado de oler pegamento. La culpa la tiene Rajoy. Ahora soy un PP.
Soy un Puto Paquete. He pasado de PAR (Puto Amo de la Red) a PP (Puto Paquete).
Por una vez y sin que sirva de precedente voy a hablar de mi. Y eso que hoy tendría un montón de temas para hablar. La fiestuki del pasado día 2 dio para que nuestros reporteros compartieran viandas, bebidas, aficiones y confidencias con lo más granado de la sociedad palusa.
Y claro, a partir de cierta hora y partir de cierto nivel de alcohol en sangre la vida es mucho mas….relajada. Pero todo esto será otra historia.
Como todos sabéis yo siempre he sido un cloaquero de pro. Un tipo que siempre me he movido en esa franja que va desde los milquini a los milseiscientos. Alguna vez tuve algún escarceo por encima o por debajo , pero siempre fueron flirteos pasajeros y transitorios.

Esta V temporada me está dando los mejores y los peores momentos.
Comencé la temporada muy gallito y fui escalando posiciones hasta mi máximo histórico (1.650), para inmediatamente lanzarme en picado por el despeñaperros de la clasificación y actualmente ya me he dejado más de 160 puntos en apenas un mes y me acerco peligrosamente a mi mínimo histórico de 1.453 puntos que tenía cuando comencé mi andadura palusa allá por Mayo de 2008. Casi ná.
Pero lo peor no son los puntos perdidos. No. Lo peor son las miradas.
Al principio fue el descojone. “Que te creías” “Pero tú que hacías ahí arriba….” .
Después fue la típica coña. “ Te ha mirado un tuerto” “Relájate y disfruta” “Has vuelto a casa" "Qué? Sufriendo la teoría del Agujero Negro que todo lo succiona…..”.
Este Lunes es cuando me he empezado a preocupar al llegar a chez Gargamel. No había coñas. No había risas. Por no haber, no había ni preguntas. A lo más, algún signo con la cabeza y miradas condescendientes.
Una ruina.
Y lo peor del caso es que además no tengo a qué ni a quién echarle la culpa. Lo cual ayudaría un poco. El partido del lunes fue un partido divertido, con viejos conocidos de toda la vida palusa y mi pareja, Cesar, se portó como un campeón.
Y es entonces cuando lo ví claro. No tengo mal de ojo. No estoy obsesionado con la puntuación. No tengo la pala medio rota y desgastada. No estoy fuera de forma porque haya dejado de correr. No tengo stress. Las zapatillas no las tengo rotas. No tiene nada que ver que haya dejado de oler pegamento. La culpa la tiene Rajoy. Ahora soy un PP.
Soy un Puto Paquete. He pasado de PAR (Puto Amo de la Red) a PP (Puto Paquete).
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